10 de abril de 2014

No me hago responsable de su sangre. 07.04.14

Lectura: Por ser muy extenso el texto de hoy, les dejo el link para que lean de allí la lectura del libro de Daniel: http://www.conjesus.org/evangelio-del-dia.cfm?id=evangelio-lecturas-del-dia Reflexión: Susana hija de Quelcìas, esposa de Joaquín, mujer muy bella y temerosa de Dios, los ancianos le tienden una trampa, clama a Dios, y Dios le hace justicia por medio de la intervención de Daniel, quién era profeta. De este texto recojo lo siguiente:" Entonces Susana, dando fuertes voces, exclamó: "Dios eterno, que conoces los secretos y lo sabes todo antes de que suceda, tú sabes que éstos me han levantado un falso testimonio. Y voy a morir sin haber hecho nada de lo que su maldad ha tramado contra mí". El Señor escuchó su voz. Cuando llevaban a Susana al sitio de la ejecución, el Señor hizo sentir a un muchacho, llamado Daniel, el santo impulso de ponerse a gritar: "Yo no soy responsable de la sangre de esta mujer". Las palabras de Daniel resonaron ante un pueblo que juzgo sin investigar detenidamente los hechos. Daniel interpelo a los ancianos y desenmascaró la mentira y se hizo justicia a esta mujer inocente. Hoy en día son muchos los que claman justicia como Susana, tantas madres cuyos hijos han caído en manos de la violencia, otros tantos se les imputan crímenes que no cometieron, mientras los verdaderos culpables están libres. La desesperación nos embarga al ver que nada pasa, que nada sucede ante estos hechos viles. ¿No será que además del clamor de los que como Susana piden justicia hace falta además la voz de los que como Daniel digan yo no me hago responsable de la sangre de esta mujer? ¿Alzamos la voz frente a las injusticias o nos estamos quedando de brazos cruzados?. El profeta tiene la misión de anunciar la Buena Nueva y denunciar lo que está mal, hay muchas cosas que se están haciendo mal a nuestro alrededor, no pasemos frente a ellas como si nada, levantemos la bandera, el mal aunque quiera no vencerá jamás. Feliz día. Dios cuenta con tu voz de alerta.

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