10 de agosto de 2013

Secreto

La verdad no puede disfrazarse de secreto. Quisiera comenzar esta reflexión, contándoles un pequeño cuento titulado: El Rey Mocho, cuyo autor es, Carmen Berenguer. Érase una vez en un pueblo pequeño, vivía un Rey que era mocho de una oreja, pero nadie sabia su secreto porque usaba peluca para tapar su defecto, solo el barbero viejo del palacio, conocía su secreto Un día el barbero viejo enfermo y murió. El Rey comenzó a ver que a las pocas semanas su cabello crecía y se le comenzó a salir por debajo de la peluca y comprendió que debía buscar otro barbero. Se fue hasta el pueblo y guindo un cartel en el puesto donde vendían los mangos mas sabrosos. El cartel decía: El Rey busca barbero joven, hábil y discreto. Esa misma noche un joven barbero llego al palacio y cuando comenzó a cortar el cabello al Rey se dio cuenta de que era mocho de una oreja. El Rey le dijo: si lo cuentas, te mando a matar. El joven barbero salio del palacio con ese gran secreto, El Rey es mocho pensaba,… y no puedo decírselo a nadie, es un secreto entre el y yo. Pero no dejaba de pensar en el secreto y que quería decirle a todos sus amigos. Cuando sintió que el secreto iba a estallarle dentro y que no podía aguantar más, corrió a la montaña, cavo un hoyo, metió la cabeza y grito durísimo: ¡EL REY ES MOCHO! Tapó el hueco con tierra y así enterró el secreto y bajo al pueblo. Con el tiempo en aquel lugar creció una linda mata de caña, un muchacho que cuidaba cabras pasó por allí, cortó una caña para hacerse una flauta y cuando estuvo lista, sopló y la flauta canto: El Rey es mocho / no tiene oreja /por eso usa/ peluca vieja. El muchacho estuvo feliz con esta flauta que cantaba sola, y cortó mas cañas hizo más flautas y bajo al pueblo a venderlas y todas las flautas cantaban: El Rey es mocho / no tiene oreja / por eso usa / peluca vieja El Rey se puso rojo de la rabia, se encerró en la torre de su castillo y pensó, pensó, pensó. Luego bajo se quitó la peluca y dijo: la verdad es que las pelucas dan mucho calor. Y solo se la volvió a poner en carnaval. Fin. Sé que este cuento tiene como tema central la discapacidad y que hay que aceptarse tal cual como somos, sin embargo quisiera llevarlos un poco mas allá, pensando en lo siguiente: Empezamos, ¿con quién me identifico? Como no puedo saber tus respuestas, coloco aquí las mías. - Con el barbero joven ¿Por qué? - Porque sabía un secreto de alguien y ese alguien no quería que se supiera. Y eso a mi me ha pasado. ¿A ti no? ¿Cómo me sentía? - Como el barbero joven, sentía que si no se lo decía a alguien iba a estallar. ¿Qué hice? - Corrí, no a la montaña a enterrarlo en un hoyo, como lo hizo el barbero joven del cuento, pero si se lo conté a alguien más. Por supuesto busqué a alguien que no la conociera. ¿Se entero de que lo dije? - Claro, entre el cielo y tierra nada hay oculto. ¿Cómo se entero que lo revele? - Porque yo misma le dije: se lo conté a alguien más. Ahora bien, esto suele suceder muy a menudo entre el circulo de tus amigos, tu familia o donde quiera que estés. Siempre habrá Reyes que tengan un secreto, incluso puedes ser tú mismo, y siempre habrá barbero joven que no aguante las ganas de contarlo, también puede ser, que hayas estado en este papel. Podría darse el caso, que la persona tome la actitud del Rey de enojarse, luego calmarse y reconocer su realidad, aceptarla, asumirla y continuar su vida sin la carga de ese secreto inútil. Ni ocultándose en esa gran peluca, ni haciendo que otros carguen con su secreto. Pero que pasa si la persona decide quedarse metida en la torre y aislarse. Con su peluca bien puesta ocultando su secreto. Hay muchas que les sucede esto, se quedan pensando, pensando, pensando…como las computadoras cuando se cuelgan y nunca reaccionan, así tal cual. ¿Quién puede sacar al Rey de su torre? ¿Serás tú o seré yo, los que les toca hacerlo? Pues NO, solo el o ella, pueden salir de allí, de ese encierro, de ese aislamiento, por su propia voluntad. ¿Cuántas personas hay que no asumen su realidad? Personas que prefieren encerrarse en su secreto, y vivir una mentira. Una mentira construida, que llega un momento que se hace tan evidente que las flautas cantan, los pajaritos y hasta las piedras hablan. La respuesta es: ¡Hay muchas! Pero al final, la decisión es del Rey o de la Reina. Tal vez, te estés preguntando, ¿entonces hay que ser chismosos con las cosas que nos cuentan los demás? Y yo te digo no te me vayas por la tangente, que no se trata de no saber guardar un secreto, sino de porque vivir atados a secretos si podemos ser libres con la verdad. Si, Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida. ¿Por qué no vivir ese camino de verdad con él? Sé libre y vive en la verdad sin secretos ni dobleces, sino autentico. Sin ataduras que te lleven a esclavizarte y esclavizar a otros en la mentira. Y así puedas decir como la canción de Marc Anthony: Vivir mi vida lalala. Hay un pensamiento que una vez escuche: “Por qué me pides guardar un secreto si tu mismo no lo has podido guardar” Pero cuidado los chismosos, dejen de ser tan lengua ligera y andar contando todo lo que escuchan y ven.